Anafres, los hornillos portátiles de la cocina en al-Andalus
El anafre fue un objeto muy usado en todo al-Andalus, se utilizó desde la etapa emiral hasta el final de la época nazarí, presentando variedad de formas, desde contornos más cilíndricos a más tronconónicos. En estos ejemplos, de la colección del Museo de la Alhambra, se puede apreciar distintos modelos de anafres realizados en cerámica sin vidriar, con pastas refractarias resistentes al fuego. Las parillas suelen tener una apertura central circular y diversos cortes abiertos a los lados. En ocasiones presentan incisiones o muescas decorativas que adornan la pieza. En muchas de estos anafres aún se pueden ver las evidencias de la exposición al fuego, y el tono grisáceo que ha dejado sobre la cerámica.
También se realizaron anafres nazaríes en cerámica vidriada, como estos ejemplares en azul y blanco. Son de pequeño tamaño, por lo que su funcionalidad estuvo probablamente vinculada a la de mantener los platos o infusiones calientes en la mesa, de ahí el interés porque fueses piezas decorativas.
Son significativos además los anafres de diminutas dimensiones, unas miniaturas usadas como juguetes que imitan a los originales y que se usaría con cazuelas y marmitas también de pequeño tamaño a modo de juego.
El anafre es un utensilio que quedó fuertemente arraigado en la península Ibérica tras la etapa hispanomusulmana y se conservan numerosos restos de época bajomedieval cristiana. En la edad moderna esta pieza siguió usándose, como se observa en el famoso cuadro de ?La vieja friendo huevos? de Velázquez, donde aparece un anafre sobre el que se cocinan los huevos. No es la única obra en la que se están presentes, en ?Vendedoras de rosquillas en un rincón de Sevilla?, de Manuel Wssel de Guimbarda, se muestra a unas gitanas con un puesto de rosquillas instalado en la calle y usando un anafre portátil para prepararlas. Muestra de su importancia en la cultura popular es también el villancico ?Hacia Belén va una burra?, en el que se hace referencia en su letra a esta pieza (con su molinillo y su anafre...).
National Galleries of Scotland
El anafre es, de hecho, un pieza que aún forma parte del repertorio de los ceramistas tradicionales y siguen usándose en algunos puntos de Andalucía y en el norte de África. Un ejemplo de ello es este anafre de la colección del Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla realizado en Motril (Granada) en 1980, y en el que se ve cómo se mantiene la tradición de los anafres andalusíes.
Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla
BIBLIOGRAFÍA: ?Anafre?. Con Pan, Aceite y Vino? La triada mediterránea a través de la historia: guía para disfrutar la exposición y para lectores en casa. Granada: Grupo Editorial Universitario, 1997. Gutiérrez Lloret, S.: “Panes, hogazas y fogones portátiles. Dos formas cerámicas destinadas a la cocción del pan en al-Andalus: el hornillo (tannūr) y el plato (tabag)”, Lucentum, IX-X, 1990-1991, p. 161-175.





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