Victoria Muñoz: ´ En la novela quise darle a voz a las mujeres que se rebelaban contra una situación que consideraban injusta o que podía ser de otra manera´
«A mis lectores de Huyendo a Granada por no haberme “permitido” que Bashira se quedara sin futuro». Esto es uno de los agradecimientos que Victoria Eugenia Muñoz Jiménez escribe al final de Lo anunciaron las estrellas (Ediciones Miguel Sánchez), novela que inaugurará el Club de lectura de La Alhambra 2026, el miércoles 15 de abril, a las 18:00 h, en el Salón de actos del Palacio de Carlos V.
Y es que esta historia es la segunda parte de Huyendo a Granada, aunque como bien dice la autora se pueden leer de formar independiente. En esta ocasión, Muñoz Jiménez toma a la ciudad de Granada como epicentro para desarrollar no solo la vida de Bashira, la protagonista de ambas novelas, sino también la de un grupo de personajes con los que creará microuniversos dentro de la misma trama.
La escritora reconoce que la iniciativa de esta publicación es de los lectores. Fueron ellos quienes le insistieron en darle de nuevo vida a Bashira. «Al final me puse manos a la obra sin tener conciencia segura de si la obra la publicaría o no, porque siempre he pensado que segundas partes no son buenas. Sin embargo, como me gusta escribir y me encanta el proceso de documentación me enfoqué en disfrutar lo que hacía. Tenía claro que cuando tuviera el resultado final si me gustaba saldría adelante y si no me gustaba me quedaría con haber disfrutado del proceso. Mi sorpresa fue que cuando la tuve lista me gustó muchísimo más que Huyendo a Granada. Me llevó mucho más tiempo, esfuerzo y trabajo porque está más documentada que la anterior. Estoy muy contenta».
Lo anunciaron las estrellas puede ser una novela histórica, de amor, de espionaje e incluso un libro para recorrer Granada y las tradiciones musulmanas. «Es una novela más trabajada, más profunda. Ahondo mucho más en la psicología de los personajes, incluso el propio lenguaje está más trabajado. Entro en más elementos, ya no solo desde el punto de vista histórico sino que aquí me ha interesado la parte antropológica. Me he interesado por las costumbres, el tipo de ceremonia, la cosmética de la época. Vamos a ver, por ejemplo, cómo es la ceremonia de un entierro, la ceremonia de la boda –los preparativos de la novia-. Es verdad que me he ido no solo a lo histórico, sino a lo más social propio de las costumbres de la época».
En esta historia los lectores viajarán al pasado para vivir en la Granada de finales de octubre de 1480 hasta principios de junio de 1492. Periodo de tiempo que puede resumirse en sangre, combates, torturas, conspiraciones, victorias y perdidas. Un escenario en el que los protagonistas fueron principalmente hombres, aunque la escritora ha querido darle un papel muy destacable –en un ambiente masculino- a las mujeres.
«No sé si has oído la expresión que detrás de un gran hombre, hay una gran mujer. Yo no estoy de acuerdo. La mujer no está detrás, está a su lado. Lo que ocurre es que desde un punto de vista histórico las crónicas siempre han silenciado a las mujeres. En esta novela tenemos grandes mujeres reconocidas, como puede ser Isabel la Católica o Aixa, la madre de Boabdil, pero es verdad que en el anonimato, estoy convencida, tuvo que haber grandes mujeres que no obedecían, que no se resignaban. Mujeres que se rebelaban contra una situación que consideraban que no era justa o que podía ser de otra manera. Yo quería darle voz a esas mujeres. Entiendo que todos los cambios que van produciéndose en la sociedad a lo largo de la historia son gracias a esas personas que en un momento dado, sean hombres o mujeres, no se conforman sin más y quieren pelear por conseguir una situación diferente y en este caso yo he querido que sean estas mujeres las que luchan por hacer las cosas de otra manera».
Y es que hasta el personaje más oscuro que toda trama debe tener está encarnado por una mujer. Si los lectores en Huyendo a Granada sintieron y padecieron la maldad del mítico antagonista Trampaenlengua, en Lo anunciaron las estrellas conocerán la ambición, la frialdad y la venganza desde los sentimientos más retorcidos de Salma, personaje que la escritora rescata de la novela anterior.
En cuanto al pase de Granada a la segunda fase para convertirse en la Capital Europea de la Cultura 2031, Victoria Eugenia Muñoz Molina reconoce que le encantaría que la ciudad se alzara con tal distinción. «Sería un éxito para los granadinos poder ser embajadores de nuestra propia cultura y abrir la ciudad, con nuestro pasado y patrimonio al mundo. No está en nuestras manos, son muchos los factores que intervienen, pero donde haya que hacer algo para apoyar la candidatura que cuenten conmigo».
Entrevista realizada por Betty Hernández.





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