MEMORIA Y VOCES DE MUJERES
Ofelia Nieto: una soprano muy esperada
RESUMEN: Para las fiestas del Corpus de 1925 se llevó a cabo un extenso programa de actividades que buscaba engrandecer y embellecer aún más la ciudad. Entre las actividades destacaban los ya entonces habituales y famosos conciertos en el Palacio de Carlos V. Aquel año fue especial, pues los oídos de granadinos y forasteros disfrutarían de la delicada voz de Ofelia Nieto.
ABSTRACT: For the 1925 Corpus Christi festivities, an extensive program of activities was organized to further enhance and beautify the city. Notable among these were the already customary and famous concerts at the Palace of Charles V. That year was particularly special, as the ears of both locals and visitors alike would be graced by the delicate voice of Ofelia Nieto.

NOMBRE DE LA PROTAGONISTA: Ofelia Nieto Iglesias
PALABRAS CLAVE: cantante, Palacio de Carlos V, Corpus, Orquesta Sinfónica de Madrid
CRONOLOGÍA: 1898-1931 (actuación en el Palacio de Carlos V en 1925)
RESEÑA BIOGRÁFICA
Nació en Algete (Madrid), aunque era de ascendencia gallega por parte de padre (notario de profesión) y cántabra por parte de madre. Sus padres siempre mostraron un gran interés y afición por la música, pasión que inculcaron a sus hijas, pues tanto Ofelia como su hermana Ángeles, cuyo nombre artístico era Ángeles Ottein, fueron cantantes de ópera, aunque con desigual éxito. Ambas estudiaron música en Madrid.
Centrándonos en la figura de Ofelia Nieto hay que mencionar que debutó en 1914 en Madrid con la ópera Maruxa, y a partir de entonces comenzó a encadenar contratos, giras y triunfos. Actuó en distinto países europeos, como Italia, y también en América (Brasil, Perú, Argentina, Cuba, Méjico, Estados Unidos…). Compartió escenario con los mejores intérpretes del momento, trabajó en compañías muy importantes, y actuó en los teatros más destacados del mundo, como el Teatro alla Scala de Milán, el Teatro Real de Madrid o el Metropolitan de Nueva York, obteniendo elogios de la crítica más especializada.
Sin embargo, abandonó la actuación en 1928 para contraer matrimonio. Tras su boda, solo actuó de forma esporádica y generalmente con fines benéficos, hasta que en 1931 falleció de manera inesperada.
Ofelia Nieto en sus inicios (ca. 1917) . Tarjeta postal. © Escena Digital de Catalunya. MAE. Institut del Teatre. Open Access http://hdl.handle.net/20.500.12268/194699 [consulta el 2 de abril de 2026]
RELACIÓN CON LA ALHAMBRA
Para las fiestas del Corpus de 1925, como se hacía cada año, se llevó a cabo un extenso programa de actividades que buscaba engrandecer y embellecer aún más la ciudad. Desde hacía varios años, estas fiestas se habían enriquecido con actividades y espectáculos de lo más variopinto, buscando atraer a más visitantes y situando a Granada como referente cultural. Entre fiestas poéticas, corridas de toros, la Pública (es un pasacalles con un carácter profano en el que su figura principal es la Tarasca), veladas, ferias de ganado, verbenas, carreras, fuegos artificiales y concursos, no podían faltar los habituales y famosos conciertos en el Palacio de Carlos V. Pero aquel año sería especial, pues los oídos de granadinos y forasteros disfrutarían de la delicada voz de Ofelia Nieto. Incompresiblemente, la genial artista todavía no se había subido a los escenarios de la ciudad nazarí, una espera que sin duda se vio recompensada con su debut en el entorno de la Alhambra.
Ofelia Nieto. Granada Gráfica, julio de 1925. Hemeroteca del Museo Casa de los Tiros. Disponible en la Biblioteca Virtual de Andalucía
El Centro Artístico había programado una serie de conciertos para mayor esplendor de las fiestas, con la novedad de contar con integrantes de la Ópera del Teatro Real de Madrid, y con una subvención de 15.000 pesetas concedida por el Ayuntamiento. Se plantearon dos sesiones de ópera en la Plaza de los Aljibes, con Miguel Fleta y María Llacer como cantantes principales; cuatro conciertos por la Orquesta Sinfónica de Madrid dirigida por el maestro Fernández Arbós en el Palacio de Carlos V; y dos por la Orquesta Bética de Cámara de Sevilla, también en el Palacio de Carlos V, incorporando danzas interpretadas por la bailarina María Esparza.
Anuncio del concierto de la Orquesta Sinfónica de Madrid con Ofelia Nieto. El Defensor de Granada, 17 de junio de 1925. Hemeroteca del Museo Casa de los Tiros. Disponible en la Biblioteca Virtual de Andalucía
Ofelia Nieto. Reflejos, julio de 1925. Hemeroteca del Museo Casa de los Tiros. Disponible en la Biblioteca Virtual de Andalucía
La organización de los conciertos surgió en medio de un clima de descrédito por parte de la prensa madrileña, que recogía las protestas de algunas sociedades profesionales del mundo del espectáculo contra las funciones que se iban a efectuar en la Alhambra, bajo el pretexto de ocasionar posibles deterioros en su arquitectura. Aquellas acusaciones causaron gran indignación en el entorno del Centro Artístico y fueron rebatidas. En primer lugar, los espectáculos, de cuya preparación se venía encargando desde hacía algunos años, no sin esfuerzo, esta sociedad cultural, no eran de “varietés” como se había insinuado y, en segundo lugar, tampoco se realizaban en las estancias de los palacios nazaríes, pues en los espacios elegidos, antes señalados, no se causaba perturbación alguna al monumento.
Sin profundizar en las verdaderas razones que había bajo estos ataques, provenientes de empresarios teatrales locales en defensa de sus intereses, lo cierto es que con algunos ajustes de programa y fechas a consecuencia del mal tiempo, los conciertos finalmente se realizaron. Por lo que respecta a las dos actuaciones de Ofelia Nieto, cantó acompañada de la Sinfónica de Madrid. Entre las piezas que interpretó, destacó “Preludio” y “Muerte de Isolda” de la ópera Tristan e Isolda de Wagner y el aria “Vissi d’arte” de la ópera Tosca de Puccini, acompañada, en esta última, de Luisa Pequeño al piano. Y aunque no se ha podido hallar el nombre de su hermana, Ángeles Ottein, en los programas de conciertos publicados, y en consecuencia, las piezas que pudo ejecutar, es posible que también actuara, pues el por entonces teniente de alcalde Ángel Barrios, aludió en su memoria de las fiestas que los conciertos organizados por el Centro Artístico se habían visto “enriquecidos” por las artistas Ofelia Nieto, Ángeles Ottein y María Esparza.
Ofelia Nieto y Ángeles Ottein ¿en el Palacio de Carlos V? Reflejos, julio de 1925. Hemeroteca del Museo Casa de los Tiros. Disponible en la Biblioteca Virtual de Andalucía
La soprano obtuvo el reconocimiento del público y de la crítica, como bien recogía la prensa de la época: “para asistir a la presentación de la soprano Ofelia Nieto en la Alhambra acudió un público nutridísimo” (Heraldo de Madrid, 15 de junio de 1925); “Numeroso público asistió en la Alhambra al debut de la eminente cantante Ofelia Nieto” (La Prensa, 16 de junio de 1925); “En el palacio de Carlos V ha dado un concierto la Sinfónica y Ofelia Nieto, que ha resultado muy brillante” (El Adelanto, 16 de junio de 1925); “fué ovacionada” (El Sol, 16 de junio de 1925).
La comunidad cultural granadina solía homenajear y agasajar a los artistas que visitaban la ciudad. En este sentido, y según señalaba La Correspondencia Militar, parece que el Centro Artístico tuvo una muestra de agradecimiento con varios de los artistas que habían participado en las fiestas del Corpus, preparando una merienda para el poeta Eduardo Marquina –quien participó en la Fiesta de la Poesía organizada por la Sociedad Económica del Amigos del País, que además le otorgó el título de socio de honor–, así como para las artistas María Esparza, Ofelia Nieto y Ángeles Ottein.
Y en este punto es obligado aludir a la trascendencia que tenían los conciertos del Palacio del Carlos V en la escena cultural española. Era habitual que personas que ocupaban cargos en sociedades y entidades culturales de otras provincias se interesaran por estos conciertos y asistieran a los mismos. Incluso, a veces, imitaban el proceder granadino y contrataban a los mismos artistas y compañías para sus festejos locales. Algo así sucedió con Ofelia Nieto, pues el Círculo Mercantil de Almería la contrató para que actuara en las fiestas de la ciudad en agosto de ese mismo año, a consecuencia del “ruidoso triunfo en los dos conciertos que dió en Granada”, así lo recogía La Crónica Meridional. Además, el mismo medio se hizo eco de la entrevista que Granada Gráfica realizó a la cantante, incluyendo un fragmento de la misma. De este modo, se pone en valor la proyección que podía conllevar actuar en los conciertos del Palacio de Carlos V, así como la relevancia que adquirieron los festejos granadinos durante esta época.
Volvería a Granada en alguna que otra ocasión antes de retirarse, aunque ya lejos de aquel escenario tan grandioso que la acogió por primera vez. Precisamente, y por segunda vez, en 1925 durante las fiestas de otoño que tenían lugar en el mes de octubre, pues la encontramos actuando en el Teatro Isabel La Católica, lo que supuso un esfuerzo importante dado el elevado caché que manejaba la artista. Regresaría al menos una vez más, concretamente con motivo de las fiestas del Corpus de 1927, nuevamente en el mismo teatro.
En definitiva, Ofelia Nieto llegó a Granada en un momento de plenitud artística y con una carrera ya consolidada para mayor disfrute de los afortunados que pudieron escucharla en vivo. También dejó testimonio del impacto emocional que le provocó la ciudad y su emblemático monumento.
Hace tiempo –agrega– deseaba conocer Granada. Venir a ella como artista. Que me oyesen aquí. Ahora, realizando este anhelo, marcho con la sana alegría de haber gustado en esta tierra bellísima, de múltiples encantos; en esta Alhambra, maravilla del arte, donde el Palacio de Carlos V fué marco sugestivo y magnífico a mis noches de actuación. No olvidaré nunca el grandioso espectáculo de este Palacio: pleno de luz, de majestad, de público culto y entusiasta de mi canto, que mucho aplaudió. Todas las sensaciones que percibiera (sic) mi espíritu y mi alma –por el coruscante cuadro que se ofrecía a mis ojos– son de las que el alma cincela para siempre y el espíritu rememora en todo momento. (Granada Gráfica, julio de 1925).
REFLEXIÓN CRÍTICA
Ofelia Nieto mostró diversas inquietudes artísticas, pues según alguna biografía también pintaba y esculpía. En este periodo, es habitual encontrar mujeres polifacéticas que cultivaban distintas expresiones creativas. Pero sin duda, lo más reseñable es que pudo dedicarse profesionalmente a la música. El mundo del espectáculo, aun en su versión quizás más elitista como era la música clásica, no solía estar bien visto para las mujeres de su clase. Pero tuvo el apoyo de sus padres que no descuidaron su formación musical ante las actitudes que, ya desde niña, mostraba.
Siempre manifestó con claridad la dificultad que, a su juicio, existía entre la vida matrimonial y la actuación. Así lo expresó en numerosas entrevistas, convencida de que una carrera activa como cantante era incompatible con la formación de una familia. Cuando se le preguntaba por posibles relaciones sentimentales o pretendientes, aludía a la dificultad de consolidar un vínculo estable debido a sus continuos viajes y compromisos profesionales.
Su pasión por la ópera fue incuestionable y, durante una etapa significativa de su vida, constituyó su máxima prioridad. No obstante, nunca descartó la posibilidad de casarse, aunque tenía claro que ese paso marcaría el final de su trayectoria artística, como finalmente sucedió. Pero, pasado algún tiempo tras su matrimonio, ¿podría haber retornado a los escenarios? De ser así, ¿hubiera conseguido afianzar una carrera en la ópera que ni el paso del tiempo hubiera logrado borrar? Estas y otras preguntas quedan sin respuesta ante su repentina muerte, lo que supuso toda una conmoción en el ámbito cultural español de la época.
PARA SEGUIR CONOCIÉNDOLA
Grabación original de Ofelia Nieto: “Vissi d’arte”, de la ópera Tosca de Puccini. Una de las piezas que interpretó en el Palacio de Carlos V. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=UhTlgkuS9eI&list=RDUhTlgkuS9eI&start_radio=1 [Consultado: 04/02/2025].
RECURSO DIDÁCTICO
Ofelia Nieto con su andar grave y dulce, ha surgido al extremo del sendero, bajo un lírico arco formado de rosas y de mirtos; tiene su actitud la serenidad espléndida y encendida de las vírgenes romanas; en sus ojos negros como el ébano, vive cristalizado un anhelo de visiones románticas, bellas, dignas de rimar con su maravillosa hermosura. Ceñido al cuerpo el traje de raso a semejanza de una túnica, sus formas adquieren reverberaciones suaves y al avanzar hacia nosotros que admirados la esperamos, nos dá (sic) la sensación, con sus elegantes ondulaciones, de una escultura animada en la frialdad de su mármol que despierta a la vida para afirmar con calor de humanidad el triunfo silencioso y eterno de la belleza sobre todas las cosas. (Reflejos, julio de 1925).
Las alusiones a los rasgos físicos de las cantantes, independientemente del grado de galantería que se emplease, en ocasiones eclipsaban el trabajo que realizaban y siempre fueron una constante en la prensa. Ofelia Nieto tampoco se libró de ello, y en su caso cobraba espacial relevancia, pues encarnaba el ideal tradicional de belleza española. ¿Crees que solamente le ocurría esto a las artistas del espectáculo? ¿Conoces otros casos? ¿Ha cambiado algo con respecto a la situación actual?
PARA SABER MAS
BARBERÁ SOLER, José Miguel. Los conciertos del Palacio de Carlos V. Anales (1883-1923). Sevilla: Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2022.
BERTOMÉU FERNÁNDEZ, Juan Antonio. Ofelia Nieto. Soprano (1898-1931). Junta de Andalucía, Consejería de Cultura, Centro de Documentación Musical de Andalucía, 2009.
DE SANTIAGO, Antón. Ofelia Nieto. Una gallega en el Olimpo del “Bel Canto”. La Coruña: La Voz de Galicia, Biblioteca Gallega, Consorcio de Santiago, 1994.
DEL PINO, Rafael. Los conciertos en la Alhambra (1883-1952). Granada: Comares, 2000.
GÓMEZ GARCÍA, Manuel. Diccionario Akal de Teatro. Madrid: Akal, 1997.
HERNÁNDEZ GIRBAL, F. “Ofelia Nieto”. En: Ritmo, 1994, vol. 65, nº 654, pp. 54-55.
JABATO DEHESA, María Jesús. “José Nieto Méndez: la vinculación a Burgos de las sopranos Ángeles Ottein y Ofelia Nieto”. En: Boletín de la Institución Fernán González, 2022, nº 264, pp. 125-142.
“Nuestra portada. Ofelia Nieto”. En: Ritmo, 1931, vol. 3, nº 33, pp. 6-7.
SÁNCHEZ RODRÍGUEZ, Virginia. “Ofelia Nieto, una Dolores para el recuerdo”. En: Ritmo, 2024, vol. 95, nº 979, pp. 74.
FUENTES (por orden cronológico)
– Archivo Histórico Municipal de Granada [AHMG]. C. 02237, 1925: Gastos de las fiestas del Corpus. Actas de la Comisión de Fiestas…
– AHMG. C.02438. Exp. 0826, 1925: Memoria de las Fiestas del Corpus del año de 1925 por el teniente de alcalde delegado de Funciones Públicas, Ángel Barrios.
– “La feria de Granada”. En: Heraldo de Madrid, 15 de junio de 1925, nº 12283, p. 2.
– “La feria de Granada”. En: El Sol, 16 de junio de 1925, nº 2451, p. 3.
– “Concierto de la Sinfónica”. En: El Adelanto, 16 de junio de 1925, nº 12598, p. 6.
– “La feria de Granada”. En: La Prensa, 16 de junio de 1925, nº 5428, p. 1.
– “En el Palacio de Carlos V”. En: El Defensor de Granada, 17 de junio de 1925, nº 23830, p. 3.
– “La música y los músicos. Un festival en la Alhambra”. En: Heraldo de Madrid, 18 de junio de 1925, nº 12286, p. 4.
– “Granada en fiestas”. En: La Correspondencia de España, 19 de junio de 1925, nº 23, p. 4.
– “Granada en fiestas”. En: El Liberal, 23 de junio de 1925, nº 8947, p. 6.
– “Homenaje al poeta Marquina”. En: La Correspondencia Militar, 22 de junio de 1925, nº 14227, p. 5.
– “En la Alhambra. Primer Concierto de Fleta”. En: El Defensor de Granada, 26 de junio de 1925, nº 23847, p. 1.
– “En la Alhambra. Segundo festival de Miguel Fleta”. En: El Defensor de Granada, 28 de junio de 1925, nº 23850, p. 3.
– “Un concierto. Ofelia Nieto”. En: La Crónica Meridional, 7 de julio de 1925, nº 21125, p. 2.
– CASTRO SÁNCHEZ, Enrique. “Ofelia Nieto, la ̔diva̕ de fama mundial”. En: Granada Gráfica, julio de 1925, p. 9.
LA CHICA, Miguel. “Artistas españolas. Ofelia Nieto y Ángeles Otein (sic)”. En: Reflejos, julio de 1925, pp. 24-25.
– “Círculo Mercantil e Industrial. Ofelia Nieto”. En: La Crónica Meridional, 8 de agosto de 1925, nº 21152, p. 2.
– “Acontecimiento artístico. Ofelia Nieto”. En: La verdad, 31 de agosto de 1925, nº 1232, p. 2.
– “Ofelia Nieto”. En: El Mundo, 12 de septiembre de 1925, nº 4660, p. 2.
– “Las fiestas de Granada”. En: La Voz, 5 de octubre de 1925, nº 1547, p. 8.
AUTORÍA Y FECHA: Sara Rodríguez Luna (Universidad de Granada), 27 de febrero de 2026





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