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DEL PATRONATO DE LA ALHAMBRA Y GENERALIFE

01 agosto 2016

Los dedales

Muchas veces los pequeños objetos de uso cotidiano tienen una gran historia detrás, y hoy queremos contaros la que se esconde tras unas piezas tan sencillas y conocidas como unos simples dedales. Los dedales son instrumentos de costura que se insertaban en el dedo protegiéndolo y ayudando a ajercer presión sobre la aguja, lo que resultaba especialmente útil en cierta labores artesanales como la de los trabajos sobre cuero. La historia del dedal es muy antigua y se conocen referencias desde la época egipcia. En la península ibérica están documentados dedales islámicos desde la etapa califal, siendo unas piezas relativamente frecuentes en los yacimientos de al-Andalus y perviviendo su uso hasta la caída del Reino de Granada. Tipológicamente presentan unas formas que se han mantenido con muy poca varicación hasta la actualidad. Pero aunque a priori puedan parecernos unos objetos muy parecidos entre sí, lo cierto es que hay diferencias que nos permiten precisar la función y cronología de cada una de estas pequeñas piezas. Los distintos tipos de formas, grosores, incisiones o calibres determinaban que los dedales fuesen más óptimos para unas u otras labores, y que se usaran con diferentes grosores de aguja. A nivel general podemos distinguir dos grandes grupos de dedales: – Los dedales de guarnicionería, albardería o talabartería: se utilizaban para las labores que empleaban cueros o fibras vegetales como el esparto, y servían para elaborar cintas, cinturones para armas, correas, alpargatas, sillas y guarniciones para los caballos, etc. Este tipo de dedales destacan por su cabeza de forma cónica apuntada, como podemos ver en este ejemplo del Museo Arqueológico de Granada , éste del Museo Arqueológico Nacional o en este otro del Museo Arqueológico de Sevilla. Son además dedales largos y de gran  grosor y peso, adaptados a trabajar con materiales duros y resistentes. – Los dedales de costura o de sastrería:  se empleaban en la industria textil y en la costura doméstica. Son dedales menos alargados, más pequeños y de paredes más finas que los anteriores. Se diferencian fácilmente de los dedales de guarnicionería por la forma de su cabeza, por lo general ligeramente abombada, como podemos ver en esta pieza del Museo de Almería o en esta otra del Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba. En esta ocasión vamos a conocer algunos de los dedales de costura del Museo de la Alhambra, siendo nuestra colección una de las mayores existentes en la actualidad, con variedad de piezas de diferentes formas, decoraciones y cronologías. alh imagenes redes.126 En al-Andalus existió una próspera industria textil; esto, unido a que también era común la costura en el ámbito doméstico, hace que sean numerosos los dedales de sastrería conservados. Estructuralmente estos dedales se componen de tres partes: – El ápice del extremo superior, en forma de casquete plano, apuntado o levemente esférico. Puede tener pequeñas incisiones o no, indicando en este segundo caso que el uso del dedal era sólo lateral. También se conservan piezas que carecen de este elemento, estando abiertas en su parte superior. alh imagenes redes.123 – La panza o cuerpo central cuya textura irregular realizada a través de pequeñas inciciones permitía ejercer fuerza al coser y frenar la aguja desde cualquier punto evitando que resbalase. Las hiladas de incisiones por la general presentan formas redondeadas, pero también tenemos ejemplos de incisiones cuadradas e incluso triangulares. alh imagenes redes.124 El tipo de incisiones nos indican el contexto al que debía pertenecer el dedal: los dedales de uso cotidiano presentan incisiones irregulares, toscas y poco cuidadas. Los dedales de  mayor elegancia tienen una elaboración más cuidada, con unas incisiones regulares que incluso desarrollan formas decorativas. alh imagenes redes.125 – La base o terminal inferior, que suele estar diferenciada por una moldura realzada, banda lisa o franja decorada. Estos dedales están realizadas en bronce y a molde, con la técnica de la cera perdida, o laminados. Aunque no es fácil datar estas piezas cuando no aparecen en contextos arqueológicos, como ocurre en gran parte de los dedales de la colección del museo, su tipología y la comparación con paralelos similares nos permite aproximar su cronología.  En la colección del Museo de la Alhambra hay piezas que se encuadran en la etapa nazarí, entre los siglos XIII y XV, y dedales de época moderna de los siglos XVI y XVII.  

Muchas veces los pequeños objetos de uso cotidiano tienen una gran historia detrás, y hoy queremos contaros la que se esconde tras unas piezas tan sencillas y conocidas como unos simples dedales. Los dedales son instrumentos de costura que se insertaban en el dedo protegiéndolo y ayudando a ajercer presión sobre la aguja, lo que resultaba especialmente útil en cierta labores artesanales como la de los trabajos sobre cuero. La historia del dedal es muy antigua y se conocen referencias desde la época egipcia. En la península ibérica están documentados dedales islámicos desde la etapa califal, siendo unas piezas relativamente frecuentes en los yacimientos de al-Andalus y perviviendo su uso hasta la caída del Reino de Granada. Tipológicamente presentan unas formas que se han mantenido con muy poca varicación hasta la actualidad. Pero aunque a priori puedan parecernos unos objetos muy parecidos entre sí, lo cierto es que hay diferencias que nos permiten precisar la función y cronología de cada una de estas pequeñas piezas. Los distintos tipos de formas, grosores, incisiones o calibres determinaban que los dedales fuesen más óptimos para unas u otras labores, y que se usaran con diferentes grosores de aguja. A nivel general podemos distinguir dos grandes grupos de dedales: – Los dedales de guarnicionería, albardería o talabartería: se utilizaban para las labores que empleaban cueros o fibras vegetales como el esparto, y servían para elaborar cintas, cinturones para armas, correas, alpargatas, sillas y guarniciones para los caballos, etc. Este tipo de dedales destacan por su cabeza de forma cónica apuntada, como podemos ver en este ejemplo del Museo Arqueológico de Granada , éste del Museo Arqueológico Nacional o en este otro del Museo Arqueológico de Sevilla. Son además dedales largos y de gran  grosor y peso, adaptados a trabajar con materiales duros y resistentes. – Los dedales de costura o de sastrería:  se empleaban en la industria textil y en la costura doméstica. Son dedales menos alargados, más pequeños y de paredes más finas que los anteriores. Se diferencian fácilmente de los dedales de guarnicionería por la forma de su cabeza, por lo general ligeramente abombada, como podemos ver en esta pieza del Museo de Almería o en esta otra del Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba. En esta ocasión vamos a conocer algunos de los dedales de costura del Museo de la Alhambra, siendo nuestra colección una de las mayores existentes en la actualidad, con variedad de piezas de diferentes formas, decoraciones y cronologías. alh imagenes redes.126 En al-Andalus existió una próspera industria textil; esto, unido a que también era común la costura en el ámbito doméstico, hace que sean numerosos los dedales de sastrería conservados. Estructuralmente estos dedales se componen de tres partes: – El ápice del extremo superior, en forma de casquete plano, apuntado o levemente esférico. Puede tener pequeñas incisiones o no, indicando en este segundo caso que el uso del dedal era sólo lateral. También se conservan piezas que carecen de este elemento, estando abiertas en su parte superior. alh imagenes redes.123 – La panza o cuerpo central cuya textura irregular realizada a través de pequeñas inciciones permitía ejercer fuerza al coser y frenar la aguja desde cualquier punto evitando que resbalase. Las hiladas de incisiones por la general presentan formas redondeadas, pero también tenemos ejemplos de incisiones cuadradas e incluso triangulares. alh imagenes redes.124 El tipo de incisiones nos indican el contexto al que debía pertenecer el dedal: los dedales de uso cotidiano presentan incisiones irregulares, toscas y poco cuidadas. Los dedales de  mayor elegancia tienen una elaboración más cuidada, con unas incisiones regulares que incluso desarrollan formas decorativas. alh imagenes redes.125 – La base o terminal inferior, que suele estar diferenciada por una moldura realzada, banda lisa o franja decorada. Estos dedales están realizadas en bronce y a molde, con la técnica de la cera perdida, o laminados. Aunque no es fácil datar estas piezas cuando no aparecen en contextos arqueológicos, como ocurre en gran parte de los dedales de la colección del museo, su tipología y la comparación con paralelos similares nos permite aproximar su cronología.  En la colección del Museo de la Alhambra hay piezas que se encuadran en la etapa nazarí, entre los siglos XIII y XV, y dedales de época moderna de los siglos XVI y XVII.  

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