Patronato de la Alhambra y el Generalife

El Patronato de la Alhambra y el Generalife es un Organismo Autónomo adscrito a la Consejería de Cultura, de la Junta de Andalucía, creado por decreto de 19 de Marzo de 1985.  Desde su fundación hace dos décadas hasta el día de hoy, el Patronato de la Alhambra y el Generalife ha velado por la preservación y conservación de este Monumento. Además, el Patronato emprende cada día nuevos proyectos y actividades que ayudan a la difusión de este legado entre todos sus visitantes.

martes - 7|02|2012
  • ¿Cuáles son las funciones del Patronato de la Alhambra y el Generalife?

    Las funciones del Patronato de la Alhambra y el Generalife son la protección, administración y conservación de la Alhambra, Generalife y Palacio de Carlos V,junto a todas las edificaciones, bosques, jardines, cultivos y terrenos, así como la formación y desarrollo de los planes que deberán seguirse en su conservación, restauración, excavaciones e investigaciones a realizar y, en general, cuanto a aquellos se refiera, los afecte y pueda ejecutarse dentro de los límites de sus terrenos y aledaños.

     

  • ¿Desde cuándo existe el Patronato de la Alhambra y el Generalife?

    El primer Patronato de la Alhambra data de 1914. En ese entonces la sociedad española manifiesta una incipiente preocupación por interpretar y recuperar el pasado y sus documentos.

    Con el devenir del tiempo y a través de diferentes épocas se hicieron diversos esfuerzos en aras de la conservación del recinto. A mediados de la década de los ochenta, con la Ley del Patrimonio Histórico Español por un lado, y la aprobación de los estatutos por otro, el Patronato existe como organismo autónomo de la Consejería de Cultura asumiendo las competencias en materia de cultura en base al desarrollo estatutario.

  • ¿Qué es la Ley del Patrimonio Histórico Español?

    Aprobada el 25 de Junio de 1985, La Ley del Patrimonio Histórico Español “consagra una nueva definición de Patrimonio Histórico y amplía notablemente su extensión. En ella quedan comprendidos los bienes muebles e inmuebles que los constituyen, el patrimonio arqueológico y el etnográfico, los museos, archivos y bibliotecas de titularidad estatal, así como el patrimonio documental y bibliográfico. Busca, en suma, asegurar la protección y fomentar la cultura material debida a la acción del hombre en sentido amplio, y concibe aquella como un conjunto de bienes que en sí mismos han de ser apreciados, sin establecer limitaciones derivadas de su propiedad, uso, antigüedad o valor económico”.