martes - 7|02|2012

Estructura Urbana. Alhambra de Granada

De tradición andalusí e islámica la Alhambra era una ciudad concebida para el servicio de la Corte

Estructura Urbana

La Alhambra nazarí era una ciudad palatina, concebida y edificada para el servicio de la Corte. Su estructura urbana, heredera de la más pura tradición andalusí e islámica, está perfectamente organizada en su desarrollo a lo largo de sus dos siglos y medio de existencia, con las lógicas transformaciones que implica un sultanato inestable y una política cambiante dependiente de pactos y vasallaje.

Un recinto militar para guardia de élite garantizaba desde la Alcazaba la seguridad interior del Sultán, su familia y las Instituciones del Gobierno. La Alcazaba era como una ciudad castrense independiente, estratégicamente situada y comunicada sabiamente con el resto de la Alhambra, en la que vivía la propia guardia con su familia, dotada de viviendas, aljibe, baño,… como cualquier barrio de una ciudad.

Existía un área palacial reservada a la vida del Sultán y su familia más allegada. En ella había oficinas de carácter administrativo, con una distribución claramente protocolaria, haciéndose más privada y áulica según se penetraba en sus dependencias. También había espacios para la reunión de la Sura o Consejo de Visires (ministros) y para las audiencias públicas. El Sultán convocaba fiestas cortesanas coincidiendo con celebraciones destacadas del calendario musulmán o del Estado.

En este área palatina se distribuyen varios palacios, edificados en distintas épocas, bien mediante la adaptación y redecoración de su antecedente, o bien mediante la construcción o la adicción de un nuevo palacio en su solar. Una calle, que daba acceso a los diversos recintos de los palacios servía también para separarlos y aislarlos del resto de la Alhambra.

Al servicio de esta corte estaba la Medina de la Alhambra, toda una ciudad pensada para cubrir cualquier necesidad del Palacio. Organizada en torno a una calle principal que asciende suavemente de oeste a este, la ciudad estaba dotada de baños públicos, mezquita, comercios, etc.

Junto a la Mezquita estaban la Rauda o Cementerio de los Sultanes y una Madraza.

En la zona baja, tras la Puerta del Vino que le servía de entrada principal había casas, algunas de ellas muy importantes, donde vivían funcionarios y servidores de la Corte, pequeños aljibes y espacios públicos. Hacia mitad de la calle y a sus márgenes, dos  grandes recintos considerados como verdaderos palacios: el de Abencerrajes y el luego ocupado por el Convento de San Francisco.

La zona alta de la ciudad la ocupaba todo un entremado de pequeñas industrias artesanas: hornos para vidrio y cerámica, tenería para curtidos, norias e incluso una ceca para acuñar moneda.

La acequia del Rey (o del Sultán) entraba en la Alhambra por esta zona, mediante un acueducto y un partidor, descendiendo paralela a la Calle Real repartiendo el agua a todo el recinto por un sinfín de canalizaciones. Pequeñas callecitas, callejones y cobertizos completaban el paisaje urbano de la ciudad.

Toda la Alhambra estaba rodeada por una muralla que la hacía inexpugnable a cualquier ataque, enlazándola con la muralla general de Granada. En ella abren cuatro puertas principales, dos al Norte, la de las Armas y la del Arrabal, y dos al Sur, la de la Justicia y la de Siete Suelos.