La ventana arqueológica del Museo de la Alhambra

La ventana arqueológica del Museo de la Alhambra

feb 22, 2017

En la sala II del Museo de la Alhambra se encuentra una abertura vallada y rebajada respecto  al nivel de la solería del Palacio de Carlos V que suele llamar la atención de los visitantes. Se trata de una ventana arqueológica.

Es habitual que diversas estructuras arqueológicas previas queden ocultas con el paso del tiempo en el subsuelo o bajo construcciones posteriores. Para vislumbrar el pasado que se esconde a nuestros pies en ocasiones se abre lo que se conoce como “ventana arqueológica”, es decir, una abertura que permite mirar ir atrás en el tiempo y conocer lo que se encuentra oculto bajo la superficie.

La ventana arqueológica del Museo de la Alhambra se abrió en el acondicionamiento del Palacio de Carlos V que se hizo en la década de los 90 para adecuarlo a su función actual como museo. En los trabajos realizados para la reposición de la solería a un nivel homogéneo se practicaron unos sondeos arqueológicos que tuvieron como resultado el hallazgo de unos restos que se encontraban a un nivel inferior al de la cimentación del muro exterior del palacio. Se trataba de un tramo de la Acequia Real de la Alhambra o Acequia del Sultán (al-sāqilla al-sultān) y de la calle por la que discurría. La decisición de colocar en este lugar una ventana arqueológica tenía como fin el  poder mostrar estos elementos que estaban ocultos bajo la construcción renacentista.

Una acequia es un pequeño canal por el que discurre el agua, principalmente para el riego. La Acequia Real de la Alhambra fue mandada construir por el primer sultán nazarí Muhammad I (Alhamar), pues era un elemento imprescidible para poder ubicar ahí su palacio. Nace en la llanura aluvial de Jesús del Valle frente a las vertientes abarrancadas del Darro, río en el que se producía la captación de agua, recorre la ladera norte del Cerro del Sol y baja para regar el Generalife y las huertas agricolas de este espacio antes de entrar en la Alhambra. Discurre por la calle Real  y desde el s. XIII parece que avanzó hasta llegar a la alcazaba.

Desde esta arteria principal el agua se distribuía a todo una red secundaria de acequias menores. Una serie de elementos asociados, como norias, sifones, galerías, partidores o acueductos, permitían la llegada del agua a las fuentes, pilares y aljibes de la ciudad palatina, creando una estampa visual y sonora de gran belleza y simbolismo.

En la colina roja esta acequia tiene gran valor ya que permitía el abastecimiento de agua y sin ella la Alhambra tal y como la conocemos hoy no habría podido existir, de ahí la gran importancia que tuvo tanto en el periodo nazarí como en etapas posteriores. De hecho esta canalización ha ido transformándose a lo largo del tiempo para dar solución a las distintas necesidades agrarias y urbanísticas de la colina roja.

¿Qué se puede ver en la ventana arqueológica?

 

IMG_1107

Al observar esta apertura al pasado se pueden apreciar distintos elementos arqueológicos, en concreto:

– El terreno original que se encuentra bajo la acequia y que en la Alhambra se conoce “conglomerado Alhambra”, una mezcla de arcilla de color rojizo bastante intenso (de ahí que la colina donde se ubica la Alhambra sea popularmente conocida como “colina roja”).

– Un tramo parcialmente excavado de la Acequia Real con las paredes de hiladas de ladrillo unidas por mortero de cal.

– El nivel de la calle empedrada con cantos bajo el que circulaba la acequia. Un mortero de tierra rojiza y un poco de cal unía las piedras haciendo que la calle fuese resistente al paso de personas y bestias. Es curioso ver como algunas piedras se encuentran desgastadas por el uso que debieron tener.

– Unos ladrillos que marcan el quicio de la puerta de lo que fuera una vivienda nazarí,  con diferentes estancias, ubicada en un lateral de la calle.

– Un bordillo funerario de piedra de la necrópolis popular nazarí de la Alhambra, ya que estos bordillos  fueron reutilizados en el siglo XVI como material para reparar y cubrir la acequia, para lo que se levantó el empredrado de la calle medieval.

Estos elementos tienen un gran valor didáctico de ahí que se decidiera integrarlos en la exposición permanente del Museo de la Alhambra a través de la ventana arqueológica que hoy se puede ver. Este espacio sirve además como ejemplo de la realidad que ha vivido la Alhambra, un lugar que desde época nazarí ha pasado por distintas visicitudes que han dejado su huella histórica.

.

BIBLIOGRAFÍA:

CORTES GIMENO, R. “Las obras hidráulicas medievales. Algunos aspectos técnicos”.
En Paisajes naturales y paisajes urbanos: Métodos de análisis en la Edad Media. Zaragoza, 1994, pp. 89-102.
GARCÍA PULIDO, L. J. “El sistema de abastecimiento hidráulico de la Almunia de los Alijares: estado de la cuestión”. En la España medieval, Nº 30, pp. 245-280. Madrid, 2007.
MALPICA CUELLO, A. “Un sistema hidráulico de época hispanomusulmana: la Alhambra”, En El agua. Mitos, ritos y realidades. Coloquio internacional. Granada, 1992, pp. 215-239.
MALPICA CUELLO, A., MORENO LEÓN, E. y MARTÍN LÓPEZ, E. “El subsuelo. Acerca de la implantación del Palacio de Carlos V. Informe arqueológico”. En El Palacio de Carlos V. Un siglo para la recuperación del monumento. Granada, 1995, pp. 91-105.

Más información: la Acequía Real de la Alhambra .

 

 

 

 

 

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>