Pieza invitada: portada de la Madraza Yusufiyya

Pieza invitada: portada de la Madraza Yusufiyya

jul 28, 2017

Unas de las piezas invitadas que acoge en este momento el Museo de la Alhambra procedentes del Museo Arqueológico de Granada son el dintel de entrada y las lápidas epigráficas de la portada de la Madraza Yusufiyya de Granada.

Esta edificación se fundó bajo el mandato de Yusuf I  (1333- 1353) por iniciativa de su primer ministro Ridwān. Ibn al-Jātīb, en la biografía que hace de este personaje, dijo: “Fundó la Madraza de Granada, donde aún no existía, le asignó rentas, estableció en ella viviendas pemanentes [para los estudiantes] y nadie le aventajó en favorecerla; llegó a ser única por su esplendor, encanto, elegancia y grandeza y llevó a ella el agua del waqf abasteciéndola con carácter permanente” (traducción de Darío Cabanelas).

La madraza fue la primera institución pública de este tipo en al-Andalus. Se construyó en el año 1349, según se lee en su lápida fundacional, un momento tardío si se tiene en cuenta que es una figura que ya tenía un bagaje en el mundo islámico oriental. Su construcción debe situarse dentro del amplio programa constructivo llevado a cabo por Yusuf I. Era éste un momento de estabilidad, relativa paz y de florecimiento económico y político de la ciudad de Granada, los que permitió que se llevaran a cabo obras de entidad en Granada y la Alhambra. Su ubicación no fue casual, pues se erigió frente a la mezquita mayor de la ciudad.

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Fue la madraza un centro de enseñanza superior en el que se estudiaba principalmente teología y derecho, el Corán, su exégesis (tafsir), los hadices del profeta y la jurisprudencia islámica o  fiqh; así como otras disciplinas auxiliares como lengua, filosofía y literatura. Reputados maestros, expertos en distintas ramas del conocimiento, acudieron a dar clase a este centro, alcanzando gran importante durante su siglo y medio de actividad. Existió también en ella una muy importante biblioteca.

El sostenimiento de la madraza se conseguía a través de una serie de rentas que le fueron otorgadas en su fundación, entre las que se encontraban tierras, tiendas e inmuebles, y a lo que se fueron sumando donaciones posteriores.

Arquitectónicamente, la portada de entrada se realizó en mármol blanco y estaba formada por un arco de herradura con una inscripción coránica, dintel con epigrafía y dos lápidas de mármol blanco con inscripciones. Este dintel y lápidas forman hoy parte de la colección del Museo Arqueológico de Granada y son las que temporalmente se pueden ver en el Museo de la Alhambra como piezas invitadas.

portadaRestitución de la portada original de la Madraza según R.Contreras, en Cabanelas Rodríguez. 1988.

El dintel está enmarcado por un alfiz epigráfico y alterna dovelas lisas  con dovelas con decoración tallada vegetal. El texto reproduce la Basmala y tasliya: Dios es la Luz de los cielos y de la tierra. Su Luz es comparable a una hornacina en la que hay un pabilo encendido. El pabilo está en un recipiente de vidrio, que es como si fuera una estrella fulgurante. Se enciende de un árbol bendito, un oli[vo, que no es] del Oriente ni del Occidente, [y] cuyo aceite casi alumbra aun sin haber sido tocado por el fu[ego. ¡Luz sobre] Luz! Dios dirige a Su Luz a quien [Él quiere. Dios propone parábolas a los hombres. Dios es omnisciente.] En casas que Alá ha permitido [erigir y que se mencione en ellas Su nombre. En ellas Le glorifican, mañana y tarde, Hombres a quienes ni los negocios ni el] comercio les distraen del recuerdo de Alá, de hacer la azalá y de dar el azaque. Temen un día en que los corazones y las miradas sean puestos del revés. Para que Alá les retribuya por sus mejores o[bras y] les dé [más] de Su favor. Alá [pro]vee sin medida a quien Él quiere.

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 De las lápidas la más completa reproduce también un texto coránico en epigrafía cursiva, entre columnas laterales de las que parte un arco vegetal:

Te hemos concedido una clara Victoria. Para perdonarte Dios tu pecado, pasado y futuro, perfeccionar Su gracia en ti y dirigirte por una vía recta. Para prestarte Dios un auxilio poderoso. Él es Quien ha hecho descender la sakina en los corazones de los creyentes para incrementar su fe. Las legiones de los cielos y de la tierra son de Alá. Alá es omnisciente, sabio. Para introducir a los creyentes y a las creyentes en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, [en los que estarán eternamente, y borrarles sus malas obras. Esto es, para Alá, un éxito grandioso].

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La segunda lápida es la fundacional de la madraza y aunque se encuentra incompleta se conoce el texto íntegro al haber sido recogido por  Ibn al-Jatib:

[Mandó construir esta casa de la ciencia -¡que Dios la convierta en (lugar) de recti- tud y de la luz y la conserve para las ciencias de la religión a lo largo de los días! – el príncipe de los musulmanes – ¡ que Dios lo proteja con su ayuda! – el elevado, el cé- lebre, el noble, el afortunado, el puro, el alto, el héroe, el sultán asistido (por Dios) Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf, hijo del elevado, el noble], el grande, el excelso, el célebre, el combatiente por la fe, el excelente, el justo, el santificado, el muy complacido, el príncipe de los musulmanes y defensor de la religión, Abū l-Walīd Ismā’īl [ibn Faraŷ ibn Naṣr. ¡Que Dios recompense para el Islam sus obras virtuosas y acepte favora- blemente sus hechos en la guerra santa! Se terminó en el mes de muḥarram del año 750 (22 de marzo-20 abril de 1349)]. (Trad. Manuel Acién Almansa).

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El edificio de la madraza fue fruto de un momento de esplendor cultural del reino de Granada y durante su existencia tuvo una gran importancia como centro formativo de primer nivel. Tras la caída del sultanato nazarí el edifico fue reconvertido por los Reyes Católicos en Casa del Cabildo en el 1500, realizándose a partir de ese momento diversas reformas para adaptar la construcción a los distintos usos que ha ido teniendo con el paso de los siglos.

 

 

Bibliografía:
Acién Almansa, Manuel (1995). Inscripción de la portada de la Madraza. Arte Islámico en Granada, Granada, pp. 337-339.

Cabanelas Rodríguez, Darío ( 1977). Inscripción poética de la antigua Madraza granadina. Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos, XXVI, pp 7-26

Cabanelas Rodríguez, Darío (1988). La madraza árabe de Granada y su suerte en época cristiana. Cuadernos de la Alhambra, 24, pp. 29-54.

Puerta Vílchez, José Miguel, (2013).Granada andalusí, Arte y culturas de Al- Andalus. El poder de la Alhambra. Granada: TF Editores. p. 171-174.

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