Conoce la Alhambra

La rosa de pitiminí y el ciprés del Partal

rosa-pitimini-6983Esta mañana soleada de primavera, paseábamos por los Jardines del Partal de la Alhambra y nos envolvió  la suave fragancia de una Rosa de Pitiminí, nuestra planta del mes. Nos recordó a la de la violeta, pero ante nuestros ojos teníamos un rosal de flores amarillas pequeñas, muy pequeñas, y sin espinas que trepaba por todo lo largo de uno de los cipreses más añosos del lugar. Empezamos a imaginar… Y resultó este cuento.

rosa-pitimini-fb-6962Érase una vez una joven rosa de pitiminí y un ciprés. Su historia comenzó en una ciudad palatina, en la Alhambra, donde, no se sabe cómo ni por qué, comenzaron a crecer juntos… Al principio, sólo se miraban y compartían el paso de las estaciones como dos niños que juegan en el jardín. Primavera, verano, otoño e invierno. Poco a poco, el arbusto empezó a crecer y crecer. La distancia les separaba. Sentían cómo se alejaban… Nada era igual. El árbol no podía hacerse más pequeño, así que nuestra protagonista decidió acortar distancias y decidió “atrapar” el corazón del esbelto ciprés para siempre.

Todas las primaveras, entre las últimas semanas de abril y las primeras de mayo, contemplamos cómo nuestra rosa de pitiminí envuelve entre flores amarillas a su “amado” ciprés en los Jardines del Partal. Ya nada puede separarles ¡De aquí a la eternidad!

dsc030731La Rosa banksiae [R.Br.] es una especie de rosa trepadora originaria de las montañas del Oeste de China, en donde ha sido cultivada en jardines desde hace cientos de años. El nombre genérico está dedicado a Lady Dorothea Banks, esposa de Sir Joseph Banks, naturalista británico (1743-1820) que estudió la fauna de Australia y Nueva Zelanda en la primera expedición de James Cook.

rosa-pitimini-fb-6970Existen dos variedades principales, la Rosa banksiae var. normalis, de flores simples con cinco pétalos, considerada la más similar a la forma silvestre, y la var. banksiae, de flores semi-dobles o dobles, que es la variedad ornamental. En la Alhambra, además de las rosas de color amarillo, también podemos encontrarlas blancas, que están en los Jardines del Generalife. ¿Te las imaginas?

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¿Sabías que la Alhambra y el Generalife producen al año más de 50.000 plantas de flor para sus jardines?

 

La labor de conservar los jardines en un estado de exultante belleza a lo largo del año requiere de un enorme esfuerzo por parte de nuestros jardineros. Quizás sea un dato poco conocido, pero seguro que les sorprenderá saber que nuestros jardines requieren de más de 80.000 plantas de flor al año. Es por ello que, el Servicio de Jardines, Bosques y Huertas cuenta con dos semilleros en plena producción dedicados a abastecer gran parte de estas necesidades. Debe destacarse que las semillas que utilizamos también proceden de nuestros jardines. Las recogen de forma periódica los propios jardineros cuando llega el momento óptimo de realizar esta labor, normalmente durante el otoño, aunque depende de cada especie. De forma continua se realizan labores de selección, limpieza, registro y almacenaje de semillas. De esta forma, no sólo se produce un ahorro importante en la adquisición de planta sino que, además, se garantiza la conservación de las características fenotípicas (es decir, de su aspecto estético) y genéticas de las especies que aquí se vienen cultivando con éxito desde hace muchos años. De hecho, en la actualidad, ya es posible encontrar aquí algunas variedades y cultivares de plantas que ya no se producen en viveros, por lo que se puede afirmar que los jardines de la Alhambra y del Generalife suponen un pequeño reservorio genético de enorme interés jardinero y cultural.

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¿Sabías que se cumplen 90 años de la llegada de Leopoldo Torres Balbás como arquitecto conservador de la Alhambra?…

Han pasado casi 90 años, y su recuerdo sigue vivo en la Alhambra. Fue un 14 de abril de 1923 cuando Leopoldo Torres Balbás llega a Granada para hacerse cargo de la conservación de la Alhambra, un cargo que ocuparía hasta 1936. Precursor de la restauración científica, a él le debemos en gran medida la Alhambra que hoy conocemos. Durante los más de 13 años que estuvo al frente del Monumento, hasta 1936, realizó numerosas intervenciones como la efectuada en el Palacio de los Leones, el Mexuar, el Patio de los Leones o el de la Alberca, y la reestructuración de El Partal, entre otros muchos importantes trabajos.

De su paso por la Alhambra ha dejado, probablemente, las páginas más hermosas y valiosas que sobre ella se han escrito, hoy indispensables manuales de formación y consulta. Nadie como Torres Balbás ha salido articular sobre ella un discurso politécnico y científico, integral e integrador, probablemente porque es uno de los más genuinos representantes de lo que ya se considera una nueva edad de oro de la cultura española en torno al primer tercio del siglo XX, una generación surgida de las cenizas del 98.

Se definía a sí mismo como un hombre modesto que presumía de defender siempre la verdad. En su diario personal dejó escritas varias reflexiones. Nos quedamos con esta: "Deseo de hondura, de profundidad para todo. Esa ha sido mi vida: un intento de dejar huella lo más permanentemente posible en mi hijo, sobre todo, en discípulos y amigos, en los viejos edificios que he tenido a mi cargo, en la arqueología española. Hablo del propósito simplemente, no de lo logrado que esto bien sé que es muy poco”.

Hasta el 9 de junio, en la Capilla y Cripta del Palacio de Carlos V se puede visitar la exposición Leopoldo Torres Balbás y la restauración científica.

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Cautivados en la Torre

¿Conoces la Torre de la Cautiva? Esta mañana he podido visitarla otra vez, al abrirse todos los martes, miércoles, jueves y domingos como espacio del mes. He caminado por el Paseo de las Torres, la zona que comunica el Partal y el extremo oriental de la muralla, y me he adentrado por una vereda ajardinado con restos arqueológicos que conduce al Generalife. En el recorrido, me he encontrado con algunas de las torres más emblemáticas de la Alhambra, algunas defensivas y otras residenciales, y la imaginación me ha desbordado entonces… ¿Quién viviría en ellas? ¿Cómo sería la vida hace ocho siglos?

Al traspasar la puerta de la Torre de la Cautiva, uno se siente verdaderamente cautivado por el espacio, una auténtica torre-palacio. Tras atravesar el recodo de la entrada, posiblemente para preservar la intimidad de sus habitantes, accedes al interior, a la estancia principal, a un patio con arcos sobre tres pilares y tres alcobas con ventanas de doble arco desde las que puedes ver el Generalife y las Huertas… Un relax para los sentidos, no sólo por las vistas, sino porque también puedes escuchar el murmullo del agua.

La Torre de la Cautiva es llamada ‘qalahurra’ en el poema epigráfico que figura en el interior de su estancia principal y su edificación es de la época del sultán Yúsuf I (1333-1354), el mismo monarca nazarí que construyó el Palacio de Comares, la Puerta de la Justicia y de Siete Suelos…

El alicatado de los zócalos que corren por la zona inferior de los paramentos descubre el refinado talento de los artesanos nazaríes, con piezas de variados colores, entre los que sobresale el púrpura, cuya utilización en la cerámica arquitectónica ha sido considerada como única. Las yeserías de la sala, que originalmente estarían policromadas, se distribuyen por encima de los alicatados como si fuera un tapizado, descubriendo la cartela epigráfica que relata el poema del gran visir Ibn al-Yayyab.

El escritor norteamericano Washington Irving nos ‘atrapó’ con nuevas historias y leyendas… ¿conoces alguna?

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La Alhambra al detalle

Fachada  occidental del Palacio de Carlos V

carlos-vLas fachadas del Palacio de Carlos V se caracterizan por su unidad cromática y su desarrollo horizontal. Al estar adosado al edificio musulmán, las fachadas meridional y occidental, la principal del palacio, presentan una mayor desarrollo decorativo.

En la planta baja de la fachada occidental se dispone un gran portón, con una pilastra de orden jónico a cada lado, el mismo que las columnas, coronado por un frontón triangular sobre el que se reclinan figuras simbólicas de las Victorias.

detalle-carlos-v-2fb8675En esta fachada se representan episodios histórico-alegóroicos que simbolizan el deseo del emperador de alcanzar la paz universal. En el centro de la composición, las Victorias, enarbolando sendos ramos de laurel, sostienen el emblema imperial español: las columnas de Hércules y el mundo coronado. En los vértices inferiores, dos angelotes prenden fuego con sus antorchas a los pertrechos de la guerra, diseminados por el suelo, ya sin sentido, al imponer el emperador la paz universal.

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El macasar, planta del mes de enero en la Alhambra

alhambra_mes_flor5El macasar (Chimonanthus fragans o praecox), elegido planta del mes de enero en la Alhambra.

Se trata de un arbusto originario de China, donde lleva más de mil años cultivándose como planta ornamental. Alcanza una altura de dos o tres metros y tiene la peculiaridad de florecer en pleno invierno. De sus ramas desnudas y leñosas brotan las flores; pequeñas pero con un olor intenso, penetrante y, a la vez, delicado capaz de perfumar un jardín durante los fríos meses de invierno.El macasar (Chimonanthus fragans o praecox) es la planta del mes de enero en la Alhambra.

Se trata de un arbusto originario de China, donde lleva más de mil años cultivándose como planta ornamental. Alcanza una altura de dos o tres metros y tiene la peculiaridad de florecer en pleno invierno. De sus ramas desnudas y leñosas brotan las flores; pequeñas pero con un olor intenso, penetrante y, a la vez, delicado capaz de perfumar un jardín durante los fríos meses de invierno.

alhambra_planta_enero4El macasar se introduce en los jardines de Europa a finales del siglo XVIII y probablemente llega a nuestro monumento en la primera mitad del siglo XIX. En cualquier caso, esta especie ha tenido un feliz encuentro con la ciudad de Granada y está fuertemente unida a la cultura jardinera del ‘carmen’ granadino y a su ensoñación orientalista, Soto de Rojas denominó a estos jardines como: “Paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos”.

Esta planta aromática es muy apreciada en la medicina popular China, donde se usa para tratar el sarampión, tos, amigdalitis y faringitis. Sus aceites esenciales se utilizan en cosmética, perfumería y aromaterápia. También se usan para dar sabor al té de hierbas y para aromatizar la ropa de los armarios.

En la Alhambra puedes encontrarla a lo largo  del Paseo de las torres, en los jardines que se extienden desde el Partal hasta el Generalife, a lo largo de la parte interior de la muralla.

Puedes ver el vídeo de la planta del mes a través de nuestro canal Youtube

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Las habitaciones del Emperador, espacio del mes de enero en la Alhambra

La Alhambra abre al público las habitaciones del Emperador, también conocidas como habitaciones de Washington Irving, durante el mes de enero. Todos los martes, miércoles, jueves y domingos, de 8.30 a 18.00 horas, los visitantes que accedan al Conjunto Monumental tendrán la oportunidad de conocer este espacio, cerrado a la visita pública por su especial fragilidad.

En el contexto de adecuación del palacio islámico a sus nuevos usos cristianos se entienden las habitaciones que se construyeron en época cristiana en lo que era conocido como el prado, cercano a la “Sala de Dos Hermanas”. En ese espacio se proyectó la construcción de una serie de habitaciones que unían el Palacio de los Leones con el de Comares. La construcción de estas habitaciones está atribuida a la época de Carlos V aunque algunos investigadores han señalado unas posibles intervenciones en la época de los Reyes Católicos.

A pesar de estos cambios visuales, hay que tener presente que las nuevas edificaciones se proyectaron de una manera integrada con el resto de estancias nazaríes ya que se adaptan y  adecuan sin necesidad de buscar una simetría en la disposición espacial. Las nuevas salas se organizaron por medio de un corredor internamente comunicado y en torno a un patio irregular, abandonándose las formas de disposición islámica basadas en cédulas independientes en torno a un patio y por tanto transformándose la comunicación entre las estancias.

La primera estancia, conocida como Despacho del Emperador, conserva una chimenea y un artesonado, realizado en 1532 por Pedro Machuca, y a continuación una antecámara por la que se accede a los dormitorios reales. Sobre la puerta se conserva una placa de mármol colocada en 1914 en recuerdo al célebre escritor norteamericano Washington Irving, quien se hospedó en las salas conocidas como “Salas de las Frutas”. Entre 1535 y 1537, Julio Aquiles y Alejandro Mayner, cercanos a Rafael, fueron los encargados de pintar las paredes de estas estancias.

Denominación: Habitaciones del Emperador o Habitaciones de Washington Irving, en recuerdo del escritor norteamericano, autor de los famosos Cuentos de la Alhambra, quien se hospedó en 1829 en las habitaciones contiguas, conocidas como “Salas de las Frutas”.

Cronología: A partir de 1528.

A destacar: El techo de cuarterones, trazado hacia 1532 por Pedro Machuca, así como dos magníficas chimeneas, una de ellas en el conocido como Despacho del Emperador y la segunda en el Dormitorio del Emperador.

Horario: de 8.30h a 18.00h. Martes, miércoles, jueves y domingo.

Acceso: con la entrada general de la Alhambra.

Aforo: máximo 30 personas simultáneamente.

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La Alhambra invisible, una mirada a través de la historia, el agua y la poesía

Patio de los Leones de la AlhambraEl periodista Mauricio Vicent nos ha dedicado este fin de semana un reportaje en el suplemento dominical de El País. Un recorrido, una mirada diferente, a través de los mil años de historia de la constitución del Milenio del Reino de Granada, y que acompañan unas imágenes espectaculares de la Alhambra de ayer y de hoy, de esa Alhambra que ha sobrevivido a su tiempo, y que aún hoy conserva todo el esplendor de la dinastía que la creó, la de los Nazaríes.

Mauricio Vicent nos ha acercado a lo largo de ocho páginas a esta otra Alhambra desconocida, en la que el agua y los huertos o la poesía, son tan protagonistas como la labor de mantenimiento diario que los trabajadores realizan para conservar, proteger y preservar este Monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984, una labor, casi invisible, que es clave en la Alhambra.

No queremos olvidarnos del recorrido gráfico del reportaje, que abarca desde imágenes del pasado, facilitadas por el Archivo del Patronato de la Alhambra y Generalife, hasta otras de este presente, captadas por el objetivo de Pepe Marín, nuestro fotógrafo, que ha sabido retratar el día a día de este Monumento, de este palacio medieval, único de su tiempo que aún se conserva. Gracias, maestro…

Descargar artículo La Alhambra invisible (Pdf. 4,57 MB)

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La sala de las camas, espacio del mes diciembre en la Alhambra

Disfruta de este vídeo en el que puedes contemplar la Sala de las Camas del Baño Real de Comares, espacio del mes de diciembre en la Alhambra…

Desde la galería que separa el Patio de la Reja y el Patio de Lindaraja se puede acceder a la planta baja del Baño de Comares. La entrada original, sin embargo, se situaba en un plano superior, a la altura del Patio de los Arrayanes, comunicándose con la Sala de las Camas.

La función de este espacio dentro del Baño de Comares, es equivalente al apoditerium de las termas romanas. Era un lugar de reposo y atenciones previas al baño, iluminado mediante una linterna en torno a la cual se distribuían en la planta alta, las habitaciones del servidor del baño.

Los llamativos colores de la estancia no son los originales, sino que se aplicaron en una restauración de la segunda mitad del siglo XIX.

Horario: de 8.30h a 18.00h. Martes, miércoles, jueves y domingo.
Acceso: con la entrada general al Conjunto Monumental de la Alhambra.
Aforo: máximo 15 personas.
Cronología: siglo XIV.

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La Puerta de los Siete Suelos, espacio del mes de agosto en la Alhambra

Puerta de los Siete SuelosEl Patronato de la Alhambra y Generalife abre al público la Puerta de los Siete Suelos durante el mes de agosto. Todos los martes, miércoles, jueves y domingos, de 8:30 a 20:00 horas, los turistas que accedan al recinto monumental, tendrán la oportunidad de conocer este espacio, cerrado a la visita pública por motivos de conservación, con solo presentar la entrada general.

En el flanco sur de la muralla, que cierra y protege a la Alhambra, se encuentra la Puerta de los Siete Suelos o Bab al-Gudur, edificada en su actual configuración probablemente hacia mediados del siglo XIV, en época de Yusuf I,  sobre otra anterior, más pequeña. Ante ella se presenta un baluarte de artillería, independiente pero integrado en la puerta tras la conquista cristiana. Es la más próxima a la Medina y debió tener un cierto carácter ceremonial pues, según refieren las crónicas, ante ella se desarrollaban justas y paradas militares. Presenta la característica disposición en recodo, elemento defensivo que la refuerza ya que obliga a los posibles atacantes a realizar uno o más quiebros antes de acceder al interior.

En 2004 el Patronato de la Alhambra y Generalife abordó la completa limpieza y reintegración del baluarte de la Torre, cuya presentación se ofrece ahora para admiración y disfrute de los visitantes.

Denominación: Bab al- Gudur, Puerta de los Siete Suelos

Cronología: Siglo XIV

A destacar: La monumentalidad, decoración y complejidad estructural de la puerta, unido a un marcado sentido simbólico, con el que los sultanes pretendían expresar su capacidad y grandeza.

Horario: De 8.30h a 20h. Martes, miércoles, jueves y domingos

Acceso: Con la entrada general al Conjunto Monumental del la Alhambra

Aforo: máximo 30 personas simultáneamente

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